viernes, 8 de agosto de 2014

Atención psicoanalítica. Psychologische Beratung in Mainz, Wiesbaden, Frankfurt.



Las sesiones suelen tener lugar una o dos veces por semana con una duración de entre 50 a 60 minutos.
El costo se decide en las primeras entrevistas. El pago es directo y no a través de la Krankenkasse.

Se requieren algunas entrevistas previas al tratamiento. Idiomas: Español y/o francés.

Consultorio: Praxis Marc Wehner. Dirección: Uhlandst. 12. 55118 Mainz.
(Neustadt, muy cerca de la Hauptbanhof. Tomar S-bahn linea 50 o 51 bajar en la parada Goethestrasse, caminar 3 minutos.)

Handy: 0176 7075 4651
Skype : eleazar_correa
E-mail: eleazarcorrea@yahoo.com

Psicología Clínica, Psicoterapia, Terapia y/o Apoyo psicológico, Intervención en crisis y PSICOANALISIS.



Un rasgo de la subjetividad de una sociedad.  Eleazar Correa González.
En Alemania, paradigma de la productividad industrial y también de una planeación de la vida social. Tal planeación supone una regulación de lo cotidiano, de la vida familiar, escolar, laboral… El ritmo de la productividad exige una planeación en todo y en todos, a tal grado que se reduce al mínimo la improvisación. La espontaneidad en el trabajo está arrinconada en el sótano. La espontaneidad en las relaciones humanas familiares, de amistad y amorosas, ha quedado desplazada o reprimida.  Lo espontáneo, la frescura, las ocurrencias y la espontaneidad es lo que pone la sal y pimienta a las relaciones sociales, y sobre todo al amor. Es difícil que alguien sea espontáneo en un contexto social “cuadrado” donde lo que se respira es orden, planeación. 

No sólo se mata a la espontaneidad cuando se le dice al otro “se espontaneo” sino que se termina creando una relación entrampada en una serie de vínculos y mensajes contradictorios, aburridos, agresivos, dolorosos.
Yo me he dado cuenta que cuando la vida se vuelve aburrida cuando no hay suficiente espacio en las relaciones humanas para la irrupción del detalle o acto de lo inesperado, de la risa, humor, del despliegue de la imaginación y fantasía. Un toque de locura es inprescindible para escapar de la rutina, del carácter cuadrado de lo habitual.
  
El relato y diálogo con el otro sobre lo cotidiano, sobre las vivencias singulares, sobre los propios temores, incertidumbres, limitaciones… apenas encuentra lugar en una sociedad dominada por la planeación. 

El disfrute del ‘tiempo libre’ pone a temblar a la productividad, por eso la experiencia personal cotidiana pasa demasiado rápido, la vida corre muy de prisa y apenas deja poco tiempo para contar nuestro cotidiano paso por ella. Es raro aquel que no busque dialogar con el otro, contarle sus alegrías, sus experiencias, sus aprendizajes, sus contradicciones, sus nostalgias, sus bromas, sus tristezas… La experiencia del relato y del diálogo en el ser humano es una acontecimiento que toca singularidad de su ser, la intimidad de su alma. En una sociedad en donde se instrumentaliza la comunicación, la palabra queda desvalorizada.  



Psicoterapia, Terapia, Apoyo psicológico o Intervención en crisis.

Estos son tratamientos que tiene cierta difusión entre la gente, sin embargo, mi experiencia me ha mostrado que detrás de la demanda de estos servicios se situa el deseo por una escucha diferente, y ésta escucha y el tratamiento que ella conlleva, es lo que ofrece un picoanálisis.  En Alemania también es común que los profesionales de la “salud mental” –principalmente los psiquiatras- no escuchen la voz del paciente que tiene problemas relacionales o que vive un periodo difícil en su afectividad, sólo se limitan a preguntarle al consultante sobre si hay síntomas, qué síntomas, cuando aparecieron… y cuando la persona intenta hablar sobre el trasfondo relacional, situación familar, vida afectiva o de sus sentimientos, temores… los “profesionales psy” callan a la persona, minimizan aquello, pues no saben que hacer con ello, sólo saben que un medicamento actuará en el sistema nervioso central y períférico.  

 Tratamiento Psicoanalítico.

El psicoanálisis es un tratamiento que se basa en el método de la ASOCIACION LIBRE, a través del cual se analizan los pensamientos, ideas, sentimientos, sueños, afectos, inhibiciones, síntomas y angustias que ahí se presentan.
   Las situaciones con las cuales se puede consultar a un psicoanalista son por ejemplo, desde el stress y/o la fatiga cotidiana, la depresión, o síntomas como la migraña, las úlceras, la gastritis, la anorexia o fenómenos psicosomáticos. También se puede iniciar un tratamiento psicoanalítico cuando el sujeto sufre de soledad, de tristeza acompañada de melancolía, de insomnio, o cuando se duele de sus relaciones afectivas con los demás, cuando sufre de sentimientos de culpa, de ideas o comportamientos obsesivos y fobias. El psicoanálisis con orientación lacaniana es una alternativa de tratamiento psíquico que tiene como objetivo crear las condiciones clínicas para que el paciente pueda vivir conforme con el deseo que lo habita. 

El psicoanálisis

El psicoanálisis es esa experiencia en donde el relato y la palabra son elevados a su máximo valor en tanto dan cuenta de la experiencia y vivencia personal subjetiva. Cada sesión con el psicoanalista, es un refugio para la creatividad y despliegue de la palabra liberadora, es un espacio en que se protege el valor de la singularidad, la importancia que tienen los pensamientos, ideas y sentimientos de cada persona.

El psicoanalista se ocupa de interpretar, escuchar… todos aquellos relatos que sorprenden, espantan o hacen gozar, feliz o tristemente, al analizante; de analizar sus sueños, de hacer que el analizante en cada sesión de análisis cumpla la regla fundamental psicoanalítica de asociar libremente. Sólo así el paciente podrá asumir en parte lo que implica el goce de vivir, pero también la alegría y el malestar que implican asumir la actividad del deseo inconsciente, así como asumir la fragilidad y vulnerabilidad, que son condiciones de la existencia humana.

Iniciar un análisis es lanzarse a la apasionante busqueda de reinventar a nuestro pensamiento, nuestra historia, emotividad y subjetividad, asi como también, un analisis es ocuparse valiente y decididamente de todo aquello que es generado y desechado en y por la misma interacción social o vida social. Es valiente quien se mantiene en un análisis ocupándose del sinsentido del lenguaje, pues es definitivamente ahi reconocerse interpelado por el sinsentido que la angustia de existir produce.
La aventura de hacer un análisis es una muy singular práctica ética/erótica/clínica que busca incluir en nuestra vida, lo que la familia misma, amigos, amores… producen y excluyen.



¿No es es aventurado y apasionante -reencontrarse en un análisis y con la escucha acompañante del analista-, con lo desechado por todo y todos, incluso por la conciencia de uno mismo? ¿Acaso tienes miedo ocuparte y amar lo más vivo, profundo y singular que hay en ti que es tu pensamiento y singularidad? ¿Acaso tienes miedo no encontrar certezas, modelos ideales ni referencias simbólicas para tu vida?, ¿temes ser otro, temes rebelarte contra tu ideal de identidad que tanto amas locamente? “
ecg.


1a. Parte:  ¿Por qué, para qué y cómo hacer un psicoanálisis?

Decidir realizar un psicoanálisis es un acto valiente y decidido que emprenden el analizante y el analista para reescribir una historia que logre transformar en la subjetividad del analizante, la manera en cómo se habita este implacable mundo. Es una práctica clínica privilegiada, es una relación absolutamente singular entre dos personas que se arriesgan a escuchar los ‘extraños’ textos del inconsciente, y que  le apuestan a un cambio, el cual sólo es posible si se llega hasta lo más profundo y enigmático del ser y del lenguaje. 

 El psicoanálisis no es nada sin la palabra. En cada sesión, el analista interviene puntuando el relato, el analizante deviene  ‘intérprete’ también, constructor de sus palabras y sentidos, artesano de su vida.
El analizante y el analista, se ocupan de aquella palabra que maldice, la que miente, la que dice mentir, la que se asume como verdad, la que duele, la que enciende al cuerpo, la más íntima, la que duda, la que desemboca en chiste, la grosera, la irrespetuosa, la impensada… y también de la palabra que se calla, y la que no puede dejar de no ser dicha, es decir, en cada sesión, los silencios, no dejan de decir algo, o mucho. 
 
El análisis es un paseo por los desfiladeros y límites del  lenguaje y de sus propios silencios. Esto es lo maravilloso de enfrentarse, retar y arrastrar al lenguaje, pues esto, lo que transforma la subjetividad del analizante, sesión tras sesión.  




2ª. Parte. Hacer un psicoanálisis.

Hacer un psicoanálisis, ayuda a ‘reconstruir’ un sentido al vivir, le apuesta a buscar un aceptable y/o alegre sentido a la propia historia pasada, presente y futura, ayuda a encontrarle un más o menos ‘justo’ y contento lugar a nuestra subjetividad en las cosas que cotidianamente hacemos, ayuda a que nuestra existencia se despliegue gustosamente en nuestras actividades, incluyendo en ello, sobre todo el deseo, la pasión, el pensamiento. 

Ayuda a que nuestras aspiraciones, ilusiones, expectativas encuentren un lugar en nuestro quehacer cotidiano.
Un psicoanálisis, es aprender a hacer artesanía de símbolos con el barro crudo del propio dolor, es desarrollar creatividad a partir del desierto del sufrimiento de la soledad,  un psicoanalista acompaña al analizante a enfrentar y tocar fondo en la angustia y en el propio infierno, viaje necesario que asegura un regreso sereno de aquel infierno con una llama y luz propia. 

Un psicoanalista –en principio- está preparado para ayudar al analizante a poder transformar –con una estética simbólica- su única manera de habitar este mundo.  El psicoanálisis no cambia el mundo, sólo ayuda a conocerlo mejor en sus entrañas, a descubrir sus trampas, a soportar sus mentiras, verdades e imposibilidades, así como sus tragedias. Las sesiones de análisis enseñan a sobrellevar con una cierta sonrisa sabia, las vicisitudes, imponderables, misterios y malestar de este tiempo que nos tocó vivir. 

Un psicoanálisis ayuda a descubrir los deseos inconscientes, ayuda a reconocer aquellos ilusos caminos que hemos creído nos llevan a nuestro deseo. Un psicoanálisis ayuda a desenmascarar las trampas que nos engañan y nos hacen creer que vamos por el camino del deseo. Un psicoanálisis nos ayuda a soportar el dolor de existir, el dolor que a veces cala hasta en el respirar y nos produce el extraño sentimiento  de estar fuera de lugar y de tiempo, el sentimiento que nos genera tristeza o nostalgia por no estar junto a la persona deseada o amada.
Un psicoanálisis ayuda a comprender nuestras enrancias y exilios que tenemos a lo largo de nuestra vida, e incluso, los exilios de nosotros mismos. 

Un psicoanálisis ayuda a soportar nuestras contradicciones, nuestros fantasmas, los sentimientos de envidia, celos, corajes, desamor, insatisfacción, un psicoanálisis ayuda a salir del aburrimiento que a veces se cuela por la ventana, y ayuda a poner a bailar la actividad del deseo frente a la fatiga de ser siempre uno mismo y lo lanza a asumir sin mucho miedo el riesgo de acercarse al deseo de otro, de su enigmática otredad… ”. 

Mainz 26 marzo 2014




martes, 13 de diciembre de 2011

Políticos en el diván del psicoanalista

En esta sección se arriesgará una lectura del actuar de los políticos en México.
Dificil apuesta para la práctica clínica analítica. Quizás el sustento de este ejercicio del pensamiento se encuentre en servirse de ese lado subversivo de la teoría psicoanalítica o quizás en un desplazamiento del deseo inconsciente que en cada Sujeto lo empuja a no contentarse con su realidad externa.
¿Cómo nos podemos servir del saber psicoanalítico para pensar la vida política de México?
¿Es posible "atrapar" en algún punto algo del saber psicoanalítico para pensar la vida política de México, el actuar público de los políticos y la POLÍTICA?
¿Para que sirve seguir repetiendo que la política, la educación y el análisis son tres imposibilidades? ¿Cómo podemos redimensionar tal idea de la imposibilidad?

La falta del Otro es la señal de la ignorancia del Sistema Político y la pista para la movilización y revolución.
Enrique Peña Nieto y Carlos Salinas de Gortari, representan una articulación de lo ominoso. 
Salinas el perverso que no inmuta frente a nada, y Peña Nieto que no puede sostener la impostura perversa, aunque busque denegarla.

Peña Nieto no sabe que libros leyó e intenta apantallar, no lo logra. Provoca una reacción inesperada en muchos mexicanos, mayoritariamente una reacción de burla, de goce frente a la carencia de ese Otro, ese Precanditado impuesto por una mafia del poder. Tan sólo una falta, una limitación del saber, una falta de guión, provocó la reacción para evidenciar esa falta. Tan necesaria en una colectividad que busca señalar y hacer patente la carencia de un candidato, de un partido, de un sistema.
Su falta es señal de que es posible encontrar el "talón de aquiles" al sistema. Casi todos sabemos que "El rey va desnudo", que el sistema político en México está podrido, que nadie nos va a salvar sino nosotros mismos.
¿Cómo capitalizar esa carencia y avanzar en reestructuración del sistema? 

jueves, 22 de septiembre de 2011

Publicación en Libro: Discursos Educativos, Identidades y form Prof. Edit PyV

"La presencia en el Sujeto de lo Real es el obstáculo radical para la identidad del Sujeto, el Sujeto no puede tener sino sólo imaginarios efectos de identidad pues por efecto de lo Real, el Sujeto es un desarraigado, en él, lo Real emerge desgarrando el tejido de las redes que conforman la realidad, lo Real irrumpe en la hegemonía de aquellos significantes y articulaciones discursivas que pretenden buscar equivalencias. El Sujeto se ve limitado no por la diferencia del otro sino por lo Real mismo. En este sentido, lo Real desgarra al discurso mismo que de manera precaria, inestable, medio sostiene las identidades en el que el yo se resguarda y se presenta".   Extracto de:

Correa González, Eleazar. (2011). Identidad, Identificación, discurso y Sujeto. Una aproximación desde el psicoanálisis y del Análisis Político del Discurso En Discursos educativos, Identidades y Formación Profesional. Buenfil, Burgos, R. N.; Navarrete, Cazales, Z. (Coords). Plaza y Valdez Editores, PAPDI, abril 2011.  Pps. 207-226.

Imagen de la portada del libro extraída de: http://1.bp.blogspot.com/